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EL DOCTOR DE LA GENTE

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Por Oscar Agustín Ojeda.

El partido de básquet en sus minutos finales. San Martín el de Viejo, José, Petaca, Isidoro entre otros, enfrentando al flamante campeón de Corrientes, Unión Arroyito con su figura estelar Caballero. Doble a doble y nosotros la hinchada en la tribuna de madera alentando, gritando… La década del setenta, década donde el básquet juntaba a las familias. SAN MARTÍN, APOLO, TAPE APÓ y sus hinchadas llenaban las canchas de familias enteras que concurrían a ver y alentar a sus equipos. Dos escalones más arriba alguien gritaba distinto, tal es así que en un momento me di vuelta a mirarlo… “que te contra… que lo remil p…” y todo lo demás que hacía notar que no era de los nuestros, que no era de Corrientes. Blanco, peinado a la gomina, bien parecido, ropas distintas, alentando como el que más. Así conocí a Ñato. Días después lo volví a ver en la plaza con su novia, la que más adelante seria su esposa NENÉ. Vino a Empedrado porque necesitaba revalidar su título para ingresar a la facultad. Así lo hizo, pero nunca más pudo escapar a su destino…Empedrado y ser Ñato el doctor de la gente. Amó a su profesión y la política, ambas cosas le acercaban a la gente, por las que vivió, sufrió, se desvivió. Lo conocí muy de cerca integrando el M.I.D. (Movimiento de Integración y Desarrollo), fuerza política que llevo a FERNANDO PIRAGINE AL GOBIERNO que recuerda al gobernador está su busto mirando a la avenida mirando a la gente desde aquel fatídico y triste 4 de julio, fecha en la que Ñato pasó a la inmortalidad. Digo esto, repitiendo una frase… sólo los grandes hombres quedan en el bronce y en el corazón de la gente. Lugares donde Ñato está sin lugar a dudas. Como médico, amaba la vida, como anécdota… la mujer de un amigo personal mío, tenía dificultades para quedar embarazada, análisis, tratamiento, luego análisis y el tiempo pasaba sin resultado alguno, él, alentándolos “ya va a llegar no se preocupen”, hasta que un día de regreso de Corrientes con los resultados, los encontró por la calle, y casi tirándose del auto, que dejó en medio de la calle, les gritaba, dio positivo, dio positivo, él tan contento como ellos, ese era Ñato el doctor que amaba la vida mezclado con el amigo loco de contento. Una madrugada, esas en que el tiempo no fluye y se detiene o parece más lento y uno sale para acortarlo un poco más, fumando, fumándose su vida con un vaso de ginebra, pedí una cerveza y me senté a su lado, en ese momento ya no estaba en el MID, pero seguíamos viéndonos en la calle, la vida. Apenas me senté me dijo una frase que me quedó grabado… “no quiero que amanezca Oscarcito” así me llamó siempre, porque dentro un rato, -era madrugada de lunes-, tengo que ponerme la chaqueta de Director del Hospital e ingresar por la puerta de atrás para no ver tanta pobreza, para no ver tanto abandono, para no ver tanta desidia e indiferencia, colas de madres con hijos famélicos desnutridos, enfermos y yo no tengo una pu.. pastilla para darles, y pido, y a nadie le importa, todos viven su vida y los pobres, éstos que son también nuestros que se caguen. Fumó un cigarrillo sin parar, se levantó, fue a pagar la cuenta y escuché que pedía cambio chico por favor. Me trajo en su camioneta Chevrolet y por el camino antes de llegar a casa, cuando dejó de fregarse los ojos, le pregunté, para qué el cambio chico…”y para darles aunque mas no sea la plata del pasaje para volver, o para alguna aspirina, pañal o lo que sea”. Sentí tanta, pero tanta admiración por ese hombre, en aquel momento, aún hoy cada vez que lo recuerdo por todas estas cosas que lo mostraban lo grande de su corazón. Se casó con NENÉ y tuvo cuatro hijos, todos profesionales, de lo que no me cabe la menor duda son lo que sembró en ellos, pues la cosecha está a la vista, sobre todo en ese benjamín llamado FERNANDO, médico, musiquero, bonachón que sigue la estela de amor y está llamado a ser un Ñato segundo, tengo la plena convicción que así va a ser, ya que su carrera universitaria fue un calco de la tuya y que cada vez que regresa a Empedrado le cuesta muchísimo marcharse. En el transcurrir del tiempo, creció su figura política llegando a ocupar el cargo de intendente de nuestro pueblo, de donde rescato esta anécdota donde lo pinta una vez más en todo su esplendor de ser EL DOCTOR DE LA GENTE. Empedrado sufrió una de sus inundaciones más grandes estando él en funciones como intendente. Pidió ayuda, se puso al frente de todo y para todo, como hombre común, ayudando como médico, en todo… un piloto del helicóptero que operó en la zona durante el desastre me comentó… a este hombre le va a dar un infarto, se desespera cuando ve a la gente inundada, no baja del helicóptero, SE TIRA, y les da todo lo que puede, ropas, colchones, remedios, comida y todos, pero todos le conocen, el doctorcito, el barba como quieran llamarlo. Una tarde, casi al oscurecer, él último rancho que visitar antes de volver, allí estaba un viejito solo, su perro y un caballo, listo para salir nadando, o disparar de la creciente. No tenía más que darle, salvo dos bolsitas de alimentos, entonces le dijo “toma chamigo” y le dio sus cigarrillos, se quitó sus botas, que también le dio, y sacándose el pantalón le dijo: “dame el tuyo que está mojado que yo llego a Empedrado y me cambio y vos tenés que amanecer acá. Mañana a primera hora vengo y me devolvés”. Así fue, todavía no amanecía y ya estábamos de vuelta, por supuesto, no le pidió nada y le llevó de todo. Este comentario del piloto no hace más que realzar la figura del ser humano que habitaba en él. Nunca cerró sus puertas a nadie, atendía a todos con o sin dinero casi siempre sin lucrar, peleó con todos por los más humildes, su figura crecía día a día, más en este momento quizás estaría en una diputación, una senaduría, quien sabe, pero lo que si se seguro siempre ayudando, dando. Cosecho amigos, muchos, Ñato siembre estaba para todos, nunca estaba cansado, nunca. Atendía en su casa, en la calle, en la clínica, en el hospital, en su auto, donde siempre había un remedio, aunque más no fuera una muestra. En lo personal me llevo algunas cosas guardadas donde me mostro su hombría de bien, creo haberle correspondido. Un cuatro de julio Ñato se fue, una cruel enfermedad lo llevó muy joven, cuánto por hacer verdad querido Ñato?, cuanto más hubiese ayudado, cuanto más te hubiera flagelado por la gente, ¿verdad que si? Cuando paso en moto con mi hija o en cualquier vehículo solo o con amigos te veo, estas como mirando la avenida sereno, tranquilo. El otro barba, el de arriba, seguramente puso en la balanza todo y pensó que te habrá dicho tomate un descanso y después seguí ayudando que la lucha continua en la que nunca claudicaste, meno ahora verdad? Ahora que estas en ese lugar donde llegan los que en vida entendieron que la palabra dar tiene principio, pero no tiene fin.. El partido de básquet en sus minutos finales… Si pudiera retroceder la historia…

BIOGRAFÍA

Mariano Alfredo Echeverría nació en Capital Federal el 1 de junio de 1954, donde cursó la escuela primaria y secundaria con Orientación Económica.

Vino a Empedrado para rendir equivalencias y así obtener el título de bachiller común, para ingresar en la Facultad de Medicina en la Universidad de Buenos Aires. En el  año 1976 contrae enlace con la señorita Ana Lia Campodonico en el registro civil de villa San Isidro.

En el año 1976 nace su primera hija María Magdalena.

En el año 1977 nace su segunda hija María Gabriela.

En el año 1978 se recibe de médico cirujano en la Universidad de Buenos Aires.

En el año 1979 se radica definitivamente en Empedrado ejerciendo en clínica Iris del Doctor Manzolillo. Nace su tercer hijo Mariano. Ya había comenzado su carrera política.

1984, nace su cuarto hijo Rubén Fernando.

1997, es elegido Intendente de la ciudad de Empedrado.

En 1999 fallece en la ciudad de Corrientes el día 4 de julio a consecuencia de leucemia aguda que le produjo un paro cardio-respiratorio (según el diagnostico medico-científico). Pero existe otro diagnostico, el de la calle, el que repite la gente y se acrecienta día a día. El doctor Ñato murió por haberle estallado el corazón, por ser este inmensamente grande y no caber en su caja torácica.
Tenía 45 años.

Oscar Agustín Ojeda.

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Al cumplirse un nuevo Aniversario del fallecimiento del Dr. Alfredo Mariano Echeverría, que se produjera durante el ejercicio de sus funciones como Intendente Municipal de Empedrado, el Departamento Ejecutivo Municipal, familiares directos, amigos y compañeros depositarán una ofrenda floral el día 4 de Julio a la hora 17.00 frente al monolito que se encuentra en la intersección de la calle que lleva su nombre y Avda. Piragine Niveyro, de nuestra ciudad.

Se invita a toda la Comunidad de Empedrado, a acompañar en dicho Acto.

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